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domingo, 13 de mayo de 2012

Porque me ha gustado Los juegos del Hambre



Acabo de ver en el cine “Los juegos del hambre“, y siguiendo mi pauta favorita, he procurado ir al cine sin haber leído ninguna crítica y sabiendo lo justito de la película: el concepto general (una competición en la que sólo sobrevive el ganador) y que está basada en el primer libro de una exitosa trilogía de literatura juvenil de fantasía/ciencia-ficción de la que ha hablado muy bien Stephen King, lo cual para mí es una buena referencia.

He de reconocer que he ido a ver la película porque me atraía la premisa, que me recuerda a un libro fabuloso del propio Stephen King, escrito bajo el pseudónomo Richard Bachman, “La larga marcha“, y a una mítica película, “Battle Royale“, e imaginaba que sería una película divertida y colorida.

Pero al mismo tiempo iba sin mayores expectativas, imaginando que sería un filme entretenido y sólido de aventuras juveniles con toques adultos, estilo Harry Potter.



Y el caso es que he quedado gratamente sorprendido, porque la película ha superado esas expectativas de partida. Sin embargo, al volver a casa, con mi opinión independiente en la cabeza, he leído alguna crítica donde me ha sorprendido mucha insistencia en aspectos negativos, que los hay, así que pongo mi granito de arena para compensar. Antes que nada: como queda claro por lo que he dicho antes, no he leído el libro. No me cabe ninguna duda que la película no está a la altura del libro.



Rara vez es diferente, porque sencillamente es imposible condensar en una película todo el contenido de un libro, y el medio literario es mucho mejor para profundizar en los personajes, darle dimensión psicológica y emocional, y en general enriquecer la historia con la inestimable aportación de nuestra propia imaginación. De hecho, por eso yo tiendo a evitar ver las adaptaciones cinematográficas de libros (o cómics) que he leído, porque salvo en contadas excepciones (Señor de los Anillos, Watchmen, Camino a la Perdición, por ejemplo) me llevo una decepción.

Así que no me extrañan críticas en este sentido pero por otra parte me parecen un poco injustas. Debe juzgarse la película por sí misma, no por la comparación con el libro. La crítica más clara, que se repite en todas las reseñas que he visto, y que comparto totalmente, es que la dirección y la edición tienen fases verdaderamente caóticas, abusando de los primeros planos temblorosos, filmados cámara en mano, pero exageradamente movidos, y que arruinan escenas enteras como las iniciales y la de la batalla final.

Hay gente que ha visto “Buscando al soldado Ryan” o la serie “24″ y se piensan que basta con agitar mucho la cámara y hacer cortes de plano cada dos segundos a lo Tony Scott para conseguir un producto trepidante, y no es así. Lo que consigue el director, Gary Ross, y los editores, es crear confusión y un poco de mareo, perjudicando la narrativa. Sin embargo, hay otras escenas (como la muerte de Rue) donde sí acierta con el ritmo y los planos.




Es un poco desconcertante en este sentido la faceta técnica de la película. En cuanto a la interpretación, la protagonista, Jennifer Lawrence, está muy correcta, aunque como su papel consiste sólo en poner cara de cabreo o de pena, tampoco da para hacer una valoración muy profunda de sus cualidades interpretativas. Josh Hutcherson como su compañero de juego está demasiado azucarado para mi gusto, la verdad (Liam Hemsworth que se perfila como protagonista de futuras entregas da mucho más en el par de minutos que aparece en el filme), y Lenny Kravitz como estilista se le ve un poco rígido (aparte de que, lo siento, siendo quien es no “me lo creo” en su papel). En la parte más positivo, me gustó mucho la aportación de Woody Harrelson, Stanley Tucci, Wes Bentley y cómo no, Donald Sutherland. ¿Y por qué me ha gustado la película? Pues aunque el guión va dando “saltos” evidentes, rémora de ser una adaptación de una obra literaria extensa, y está claro que se pierden muchos detalles, queda muy bien retratada la historia de fondo, que contiene un grado interesante de crítica social.

Tenemos una sociedad donde generaciones después de una guerra, el bando vencedor sigue oprimiendo al vencido imponiéndoles un castigo, pero encima se aprovecha del poder de los medios de comunicación, del reclamo del dinero y la fama, y de la manipulación de las masas por la vía del morbo, el sexo y la violencia, para controlar a esos oprimidos y evitar su rebelión. No se puede pedir mucho más de chicha a un producto juvenil. Por añadidura, me gustó mucho el final. Que entiendo que no es mérito de la película sino de la autora de los libros, Suzanne Collins, claro.

Pero en vez de tirar por lo más memorable (una muerte de protagonista) o el tópico de una traición de última hora, se sigue el camino de llegar a una aparente conclusión de cuento de hadas, pero con dos matices perturbadores: que la protagonista ha tenido que “prostituir” sus principios para alcanzar su objetivo (aparentar un enamoramiento que no está ahí para explotar las preferencias del público), y que aunque consigue manipular a los manipuladores, éstos queda claro que ansían venganza, lo que por cierto abre de par en par las puertas a la continuación de la serie.

Sumémosle el triángulo amoroso que se propone en la escena final, y tenemos todos los ingredientes para un buen final que satisfaga tanto a los ansiosos de conclusiones felices y a los que como yo gustamos de dobles lecturas. En definitiva, una película divertida, visualmente muy colorida, por cierto, con un argumento excelente, una ejecución mejorable, y una conclusión muy interesante.

Me queda claro que seguro que los libros son más que recomendables, eso sí, pero no por ello dejaría de darle un notable bien alto a la película.

danielcunado

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